Le pedí a la IA que escribiera como yo

Uno de mis primeros errores con IA fue pensar que podía reemplazar mi voz.

Le di contexto, referencias, ejemplos de cosas que escribí. El resultado era correcto, prolijo, bien estructurado.

Pero no sonaba como yo. Sonaba como un consultor genérico hablando de IA.

Lo que aprendí

La IA es brutal para generar estructura, ideas, variantes. Pero el tono final lo ponés vos. Si no editás, si no le metés tu perspectiva, queda un texto que podría haber escrito cualquiera.

La IA no es un reemplazo. Es un primer borrador muy bueno que necesita tu criterio encima.

La regla que sigo ahora

Cualquier texto generado por IA pasa por mí antes de salir. No para “darle un toque humano” — para verificar que diga lo que realmente pienso, con las palabras que realmente usaría.

Es más lento que apretar “generar y publicar”. Pero es la diferencia entre tener una voz propia y disolvernos en el promedio.

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